Si tenemos la misma experiencia que otra persona usamos también y tampoco.
También se usa en las frases afirmativas (sin no) y tampoco, en las negativas (con no o
nunca). Compara:
– Mi madre vive en Madrid
– Yo también (= Igual que tu madre, yo vivo en Madrid)– Mi madre no vive en Madrid
– Yo tampoco (= Igual que tu madre, yo no vivo en Madrid)
Con los verbos de sentimiento, para expresar que compartimos los gustos de otra persona usamos A mí también / A mí tampoco:
– A mi madre le encanta Madrid
– A mí también (= Igual que tu madre, creo que Madrid es precioso)– A mi madre no le gusta Madrid
– A mí tampoco (= Igual que tu madre, creo que Madrid es feo)